Las Palmas de Gran Canaria, 29 ago (EFE).-

 Niños saharauis que pasan sus vacaciones en Canarias se concentraron hoy, junto a otras personas, ante el consulado de Marruecos en Las Palmas de Gran Canaria para exigir la autodeterminación del Sahara Occidental y exigir el respeto a los derechos humanos por parte del reino alauí. Los manifestantes, que sumaban una cincuentena, corearon gritos en contra del rey de Marruecos, Mohamed VI, y su política en el Sahara. Al término de la concentración, Carmen Cabrera, portavoz de la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, trató de entregar, sin éxito, un escrito de protesta en el consulado de Marruecos, tal como esta asociación y otras similares del resto de España hacen mensualmente. La Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui denuncia en ese documento "la incesante violación a las convenciones y principios de la legalidad internacional, empezando por su ilegal ocupación del Sahara Occidental y todo lo que de ella se deriva en lo que a violaciones de los derechos humanos se refiere". Entre ellas cita "asesinatos premeditados, quemar y enterrar a personas con vida en fosas individuales o colectivas, las migraciones forzosas, el pillaje sistemático de sus recursos naturales, quebrantar los compromisos contraídos con la comunidad internacional e incumplir los acuerdos suscritos con la parte saharaui bajo los auspicios de Naciones Unidas". Según Cabrera, hay unos 500 saharauis desaparecidos como consecuencia de la represión marroquí. A pesar de esta situación, "el pueblo saharaui no olvida y soporta con dignidad y rebeldía la injusticia a la que lo han condenado su Gobierno", de forma que "las jóvenes generaciones, aquellas que nacieron y crecieron bajo el régimen dictatorial de Marruecos, han tomado el relevo de sus antecesores y desde hace varios años se manifiestan en las calles de Aaiun, Dajla, Smara, pero también en Rabat, Casablanca, Tantan". Las protesta de los saharauis son pacíficas, pero el Gobierno de Marruecos contesta a ellas con "la dureza de las armas y la fuerza policial" y secuestra a familias completas y ultraja y golpea a mujeres, niños y ancianos, asegura el escrito. A su juicio, con esa política Marruecos trata de acallar a los saharauis e impedir la celebración de un referéndum "libre, justo, transparente y democrático" que permita decidir el futuro del Sahara. La Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui exige a Marruecos en su documento que respete los derechos humanos en el Sahara y que sus fuerzas de seguridad "dejen de amedrentar, perseguir y torturar a los saharauis". También pide que garantice el cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas y participe en las negociaciones futuras "sin trampas" tratando de encontrar una salida justa al conflicto en el marco de la ONU. Marruecos también debe facilitar el acceso al Sahara Occidental a la prensa independiente, a los observadores internacionales y a las organizaciones no gubernamentales que lo deseen.

© EFE 2008