HONDERO DE SU HERMOSURA

 

Tu figura, tan sólo tu figura

cómo resbala cuando verte quiero

y se infiltra en el muro lisonjero

con la respiración de una escultura,

 

mas ignoro con qué fogonadura;

por si es obra casual de un hechicero

hondero voy a ser, tan sólo hondero,

pero hondero de toda tu hermosura,

 

con vértigo de súbita fajina

puntearé la trayectoria entera

que te ha escondido en deslizante cielo

 

y pues el ala propia no te inclina

con ardorosa ráfaga a mi suelo,

que sea mi amor tan sólo el que te hiera.

 

Pedro Perdomo Acedo

 

 

En el que sería tu cumpleaños 

 

 

¡Cuídenmelo!