Todos hemos oído hablar que los alumnos están teniendo y tendrán libros gratis.

Hablemos de las verdades y mentiras de esa gratuidad.

En primer lugar:

No se regalan los libros: Se prestan. El alumno los usa y se compromete a devolverlos en buen uso es decir: Sin subrayar( técnica de estudio más que necesaria), sin anotaciones…

– El gobierno les da a los Centros unas tarjetas ( aquí de las Cajas de Ahorro). Los Centros se las reparten a los padres. Los padres van a las librerías (eso sí a las asociadas y con datáfono de la Caja) y compran los libros que les dan por el importe (105 para Primaria y 120 para Secundaria). Es importante resaltar lo de los libros que le dan ya que el precio del libro está liberalizado y cada librero puede cargar el tanto por ciento que considere oportuno sobre él. De tal manera que en la librería tal por el dinerito de la tarjeta , alguien obtenga tres libros y en la librería cual o en grandes almacenes cinco ( ya que se grava en librerías entre un 33 y un 40 % y en las grandes superficies sobre un 5% y un 10%).

Una vez hecha la compra se vuelve al Centro a dejarlos para que los registren le pongan una pegatina identificativa y el alumno los pueda usar.

Hoy, 23 para 24 de septiembre, todavía no se han entregado las tarjetas de los alumnos de Secundaria. Calculen lo que pueden perder de clase hasta que se completen las estaciones. Esta vez no se le puede echar la culpa al profesorado sino a la más que mala gestión del Gobierno Canario.

– El padre que tenga una economía "saneada" tendrá la misma ayuda que el que esté en paro. Miéntras que uno tiene para comprar los libros que no entren en los cien euros , el otro no tendrá ni para el paquete de leche y su hijo irá con los libros que le han prestado sólamente.

Me parece una gran injusticia el que se den ayudas a todos en detrimento de los que tienen grandes necesidades, que cada vez son más. ¡Esto no es política social!

– El curso pasado los centros gestionaban la compra ; pactaba con editoriales para recibir más libros por el importe; getionaban con librerías de la zona…Y desde el primer día los alumnos tenían sus libros.El presidente de los libreros estaba contento por la nueva iniciativa  de la tarjeta. Lo demostró en unas declaraciones  en las que dijo "así le quitamos trabajo a los profesores que bastante tienen con lo suyo". Hizo creer a los libreros que "se pondrían las botas"  porque los corteingleses o carrefures no podrían vender libros . No les dijo que les iban a cobrar las Cajas un tanto por ciento de lo que pasaban en las tarjetitas.Que sus ganancias se verían mermadas. Que los precios de los grandes almacenes los hundirían todavía más.

– Cuando un alumno quiere recurrir, para repasar, consultar… al libro del curso anterior ¡no tendrá libro! con lo que les estamos enseñando que no sirven para nada.

¡Nos siguen engañando como chinos!

Quiero una reflexión de quién competa para :

– Aumentar las ayudas a los que las necesiten.

– Dejar fuera de la liberalización de precios a los libros de texto.

– Considerar que el alumno tiene que valorar su educación y, por ende, sus libros.

Si queremos educar en valores empecemos por ahí.

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